13 de junio de 2012

La dama de Shalott, de John William Waterhouse


LA DAMA DE SHALOTT
de
John William Waterhouse


Una leyenda artúrica
Elaine de Astolat (La dama de Shalott) es un personaje secundario del ciclo artúrico, sin gran importancia hasta que alcanzó fama en el siglo XIX, gracias a un poema romántico del Lord Alfred Tennyson, escrito en 1833, y a este cuadro del pintor prerrafaelista John William Waterhouse, pintado en 1888.

En una vieja torre, en la pequeña isla de Shalott, situada en mitad de un río cercano a Camelot, vivía encerrada Elaine de Astolat, bajo una maldición que acabaría con su vida si  salía o miraba al exterior. Todo su mundo se reducía a los pocos enseres de la torre, entre los que había un espejo que utilizaba para ver la imagen reflejada de los sucesos de Camelot; y un telar con el que tejía un gran tapiz donde narraba las aventuras de los caballeros de la Mesa Redonda. Nadie la había visto jamás, los campesinos a veces la oían cantar, y pensaban que se trataba de un hada.

Hasta que un día, espiando a través del espejo, vio pasar junto a la orilla del río a sir Lancelot. Inmediatamente se enamoró de él y olvidando la maldición se avalanzó hacia la ventana para poder contemplarle mejor. En ese momento se originó una enorme tormenta que quebró su espejo de lado a lado. Elaine comprendió que la maldición se había desatado, que su vida estaba sentenciada y que al final del día moriría. Resignada, decidió abandor la torre y partir en una barca en cuya proa escribió: "La dama de Shalott", para después dejarse llevar por la corriente, hacia Camelot. Allí encontraron su cuerpo exánime, allí la vería por primera y única vez Lancelot, que sin saberlo había causado su muerte.

La Hermandad Prerrafaelista
La época medieval, la doncella maldita, el amor imposible, el destino inalterable, el dramatismo de la vida... son temas perfectos para la Hermandad Prerrafaelista, a la que pertenecía Waterhouse. Se trataba de un grupo de artistas que surgieron en Londres, en 1848, y que rechazaban el Academicismo de la época. Su nombre surgió precisamente porque buscaban recuperar la libertad del arte que existía durante el primer Renacimiento, anterior a la aparición de Rafael.

Los detalles



 
En esta pintura Waterhouse escoge el momento más dramático, cuando Elaine, una vez que ha aceptado su destino, suelta las cadenas que sujetan la barca para dejarse llevar por la corriente. Aparece agotada y resignada, con la mirada ausente, consciente de que está ante los últimos instantes de su vida.




El pintor ha incluido sobre la barca el gran tapiz que la dama había estado tejiendo, donde se puden ver diferentes escenas con los Caballeros de la Mesa Redonda como protagonistas.







En la proa aparece un farol que apenas luce, un crucifijo y tres velas apagándose, símbolos de la inminente muerte. También se aprecia de forma borrosa la inscripción que Elaine de Astolat escribió en la barca.








La cantante de música celta Loreena McKenitt convirtió el poema en esta canción: